La Paz, BCS.- El Gobierno del Estado ha emprendido un plan emergente de austeridad y transparencia a fin de que el recorte de participaciones por parte del Gobierno Federal, el cual tan sólo en el primer trimestre del año alcanzó la suma de 100 millones de pesos, afecte en lo mínimo posible la marcha y aplicación de los diversos programas que se desarrollan de manera conjunta con los distintos niveles de Gobierno para impulsar el desarrollo social y económico de las y los sudcalifornianos.
Cuestionado sobre el particular, el jefe del Ejecutivo Estatal destacó que se reunió recientemente con los integrantes de su gabinete a fin de definir las medidas y estrategias que permitan generar ahorros en el funcionamiento normal de las diversas áreas e instituciones y de esta manera mantener la capacidad de respuesta que ha caracterizado a la presente administración estatal y cumplir con las expectativas ciudadanas.
El gobernador Narciso Agúndez adelantó que este miércoles se reunirá también con los cinco presidentes municipales, con el fin de plantearles lo grave de la situación que enfrenta las finanzas de la Federación y que están repercutiendo en las participaciones federales hacia estados y municipios.
Agregó que en esa reunión se habrán de analizar de manera conjunta los efectos que ya se recienten en las finanzas de autoridades locales producto de la crisis financiera mundial, con el objetivo de que los alcaldes, en pleno uso de su autonomía, diseñen las acciones y estrategias que les permitan enfrentar en las mejores condiciones posibles, el recorte de participaciones y la baja en la recaudación.
Asimismo, destacó que lo mismo habrán de hacer los responsables de organismos descentralizados y los titulares de los poderes Legislativo y Judicial, ya que de no tomarse las medidas preventivas pertinentes, se estaría en riesgo de afectar de manera importante el funcionamiento de las distintas instancias gubernamentales.
Del mismo modo, el mandatario estatal se refirió a los 11 mil millones de pesos que la Federación distribuirá entre los estados y municipios del país en el transcurso del próximo mes de abril, mismos que provienen del Fondo de Estabilización para los Estados, el cual acumula recursos por el orden de los 37 mil millones de pesos y que por normatividad no pueden ser distribuidos en su totalidad entre las entidades federativas del país.
