Por: Armando León Lezama.
Sereno, fortalecido por la estrategia de hacerse notar y estar donde se mire que “ahí está la CROC”, el senador Isaías González Cuevas, “vistió al PRI”, “lo arropó”, “le dio la bienvenida” al importante personaje cuidado por todas las fuerzas del orden público, castrenses, federales, estatales y municipales, que llegó para decir que en Baja California Sur, “hay más de uno” para ser el candidato ganador del tricolor partido en esta geografía de sol, vientos, arena, mar, playas, atardeceres hermosos.
Entendido de política y de recepciones a los jefes de su tricolor partido, colocó el Senador Isaías, un grupo de entusiastas militantes del PRI por donde sería la llegada de César Camacho Quiroz, allá por el entronque de los bulevares Forjadores de Sudcalifornia y Luis Donaldo Colosio Murrieta. Saludadores y contentos ejercían su militancia, su algarabía por recibir al presidente nacional del PRI, que por allí pasó “hecho la raya” con una caravana de custodios y políticos, caídas las primeras sombras de la noche del día jueves 6 de noviembre de 2014.
Calles delante, el dirigente nacional croquista, instaló una hilera de camiones materialistas que daban gran vista al evento de recibimiento, engrandecían la percepción de quienes en vehículos de motor o por sus propios pies pasaban por los derredores del conocido Casino Bella Vista, al grado de decir, “el PRI está mostrando músculo”.
Ya a la entrada, al interior, alrededor de las instalaciones del lugar del encuentro, por doquier se veía en mayor expresión numérica, camisas y playeras de la CROC.
Incluso, por aquello de que “donde fueses has lo que vieses”, que se ponen la camisa CROC algunos de los músicos que nada más fueron a tocar y que tuvieron que aceptar la cortesía del regalo sin ser croquistas.
Por ello, digo que el señor Isaías González Cuevas fue quien mostró más capacidad de organización, convocatoria, estrategia, institucionalidad y sobre todo, muy al estilo del PRI de ayer, hoy y mañana, vistió al PRI en su encuentro masivo de corte estatal, que sin ser exagerado, si dio inclusión al PRI de los cinco municipios de Baja California Sur.
El resto de los buenos para la gubernatura de este Estado por parte del PRI, se redujeron a grupos al interior, que vitoreaban y aplaudían a Esthela de Jesús Ponce Beltrán y Ricardo Barroso Agramunt, con pancartas y globos, con frases de apoyo, buscaban ganar la atención de César Camacho Quiroz, quien les dijo a la concurrencia que en el PRI hay unidad; no unanimidad.
Es decir, van juntos los suspirantes a cargos de elección popular; pero cada quien hace su luchita para los de su grupo.
Es entonces que gracias al senador Isaías, que el joven Juan Alberto Valdivia Alvarado, presidente estatal del PRI en Sudcalifornia quedó bien, así como todo el priísmo representativo de los miles de militantes del PRI que hay en la media península, quedaron bien.
No cabe duda que el señor senador no solamente sabe mover la agenda del PRI estatal; sino además hace relucir actos políticos con su maquinaria croquista.
No cabe duda que muestra con el hecho que trae toda la enseñanza del PRI.
Y lo que es mejor, “ya no vuela para ningún partido que no sea el Partido Revolucionario Institucional”. Así lo afirma.
El Senador Isaías visitó al PRI visita de su dirigente nacional

