•Moradores se reúnen con propietarios. Quieren certidumbre de su patrimonio.
•La ley debe imperar sobre omisiones y arbitrariedad de autoridades desde 1997.
•Diputados Juez y parte en este tema. Se advierte han acaparado terreno en el lugar en cuestión.
Moradores de las colonias Manuel Márquez de León, Villas de Guadalupe, Laguna Azul y ampliaciones de las mismas, asentadas en el predio de Las Vinoramas que se encuentra en litigio por parte de sus propietarios que reclaman a la autoridad municipal del Ayuntamiento de La Paz, “que cumpla su palabra de apeguarse al Estado de derecho”, de la ilegalidad y reconozca la historia del terreno en cuestión y los documentos que la autoridad federal ha comprobado son legítimos, a grado tal que se han aceptado amparos para detener procederes fuera de la ley en este particular asunto.
De hecho, en voz de Armando Martínez Vega, presidente municipal del ayuntamiento paceño, al respecto del predio Las Vinoramas, dijo, “me conduciré dentro del Estado de derecho; nunca torciendo la ley”. Por lo que se avizoran esperanzas que durante ésta administración se siga avanzando en regularizar dicho asentamiento humano a favor de las partes afectadas: Avecindados y propietarios.
Otro aspecto a resaltar es que recientemente se han involucrado los diputados Marco Antonio PuppoArmendariz, Alfredo Zamora – locales – y Gisela Paez Martínez – federal – quienes pretenden continuar con el proceder del expresidente municipal y exgobernador, Leonel Cota Montaño, quien inició con el uso de “la ley torcida” tras quedar comprometido a comprar el gran terreno en litigio y después desdecirse y aprovechar su condición de mandatario estatal para aplicar influencias ante las instancias correspondientes y desconocer a los dueños de Las Vinoramas, de acuerdo a versión de los abogados de los reclamantes.
Sin embargo, obra en poder de los propietarios de las 3500 hectáreas documentos fidedignos de propiedadprivada, que desmienten que sea terreno bien de la nación, ya que desde 1871 tiene una historia de legalidad. En 1970, se realizó una declaratoria más de las escrituras con costo de dos monedas de oro. En 1997 se ratificó las escrituras por motivos de compra – venta, revisado por el Cabildo en ejercicio de 1996 – 1999. Incluso, a la fecha no hay morosidad de pagos municipales correspondientes al predio.
Cabe destacar que los propietarios no pretenden desalojos a raíz de que han pasado años de permitir por parte de la autoridad municipal desde 1997, el asentamiento de familias y el acaparamiento de predios por particulares y hasta por diputados que ahora son juez y parte, ya que le han echado el ojo a pedazos de ese terreno, que ellos tratan de que permanezca en el ámbito de acciones legaloides, y entre a una supuesta compra – venta a sus moradores y vecinos por llegar, desde las ventanilla municipal de cobro y entrega de documentos oficiales al margen de la ley.
Lo que se busca, afirman los reclamantes de respeto y vigencia a la legitimidad y legalidad de Las Vinoramas, es acordar en las subdivisiones del predio mayor, reconocimiento a la propiedad privaday dejar de continuar avalando compra – venta de asentamientos humanos de manera irregular y con documentación oficial, hasta concluir el litigio entre particulares con la autoridad municipal.
En este contexto, se convocó este 29 de abril, de manera pública por parte de los representantes legales de los dueños del predio Las Vinoramas,a quienes habitan esos terrenos irregulares, con carácter informativo y formativo, a fin de que estén enterados del litigio y de la voluntad de Armando Martinez Vega, para exponer ante el cabildo paceño en pleno la situación real y dejen de hacer pagos al Ayuntamiento hasta la conclusión de la autoridad federal.
También se mencionó por parte de los reclamantes, que bueno sería que los legisladores que según ellos están resolviendo el problema de tenencia de la tierra de cientos de familias, se hicieran presentes en la reunión del 29 de abril de 2017 en la colonia Manuel Márquez de León, para esclarecer la verdad jurídica de Las Vinoramas.

