Durante meses se presumía con insistencia que MILENA QUIROGA ROMERO sería designada como coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación y, posteriormente a ello, candidata de Morena a la gubernatura de Baja California Sur, sobre todo por el favoritismo mostrado por el gobernador VÍCTOR MANUEL CASTRO COSÍO y su grupo en el poder, que evidenciaba un marcado desdén hacia CHRISTIAN AGÚNDEZ GÓMEZ y MANUEL COTA CÁRDENAS.
Sin embargo, llegó el “día de la verdad”, y previo al anuncio oficial en el World Trade Center de la Ciudad de México, MANUEL COTA CÁRDENAS se presentó con sobriedad y sin aspavientos, esto mientras que las señales apuntaban a que MILENA QUIROGA sería la elegida y contra todo pronóstico, no lo fue. Luego entonces la pregunta inevitable surgió: ¿Por qué MANUEL COTA y no MILENA QUIROGA?
En primer lugar, debe señalarse que, entre los tres principales aspirantes —Milena, Christian y Manuel—, el hijo del exgobernador LEONEL COTA MONTAÑO fue quien desarrolló la campaña más consistente. Durante el proceso interno logró mantenerse en las preferencias sin contar con los recursos de sus contrincantes. En los últimos días de la contienda la propia MILENA QUIROGA reconoció un “empate técnico” con MANUEL COTA, ello al difundir una encuesta en la que apenas lo superaba por un par de puntos porcentuales.
El problema para MILENA QUIROGA fue no comprender el momento político, pues su falta de pericia la llevó a confrontarse de manera constante con MANUEL COTA y CHRISTIAN AGÚNDEZ, en lugar de construir alianzas. Además, nunca supo —o no quiso— contrarrestar la narrativa de que su eventual designación respondía al respaldo del gobernador VÍCTOR CASTRO COSÍO, lo que muchos interpretaron como la continuidad de un gobierno ampliamente cuestionado.
En este contexto, resultaba más que evidente que MANUEL COTA CÁRDENAS generaba menos resistencias para preservar la unidad de las izquierdas, mientras que la candidatura de MILENA QUIROGA ROMERO implicaba un riesgo de fractura.
La estrategia política de Cota se evidenció desde el momento en que se anunció su triunfo, ello pese haber acusado a MILENA QUIROGA de actos de corrupción, le abrió la puerta al diálogo, aun cuando ella se negó a acompañarlo en su designación. Con todo esto Morena optó por un coordinador que represente la unidad y, sobre todo, una mayor competitividad; por lo que quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .

